| Dos grandes
desastres marcaron para
siempre el rostro de esta
ciudad. El primer desastre
fue un gran incendio ocurrido
el 4 de enero de 1970 y,
el segundo, el devastador
huracán Juana, que
por más de ocho horas
azotó violentamente
la ciudad, el 22 de octubre
de 1988.
El incendio de 1970 destruyó
cuatro manzanas, fundamentalmente
las aledañas a
la Calle Comercio, una
de las más antiguas
de la ciudad. La única
víctima humana
fue un niño, pero
las pérdidas materiales
fueron calculadas en más
de 15 millones de córdobas
de aquel entonces.
Aunque este percance
no cambió mucho
la estructura y arquitectura
de Bluefields, sí
lo hizo en algunos que
edificaron sus casas de
concreto a partir del
suceso.
En cambio, en el caso
del huracán Juana,
sí hubo un impacto
enorme porque el fenómeno,
de grado cuatro con vientos
con velocidades que casi
llegaban a los 300 kilómetros
por hora, destruyó
completamente la ciudad,
había desaparecido
y, por supuesto, cambió
toda la estructura. Los
blufileños, ahora,
por temor a estos fenómenos
comenzaron a construir
las casas de concreto.
EL INCENDIO DE
1970
El 4 de enero de 1970,
un error de las personas
que manipulaban combustible
en la tienda de Santiago
Navas, originó
el fuego. Se manipulaba
gasolina a eso de las
10:30 de la mañana
y, uno de los que lo hacía,
prendió un cigarrillo
que pretendía fumar.
El comandante Salvador
Gallo, actual jefe de
los Bomberos en Bluefields,
explicó que ese
error fue fatal.
“Para dar un ejemplo
de la volatilidad de la
gasolina, una pinta de
ese combustible derramado
en el suelo genera un
vapor de gas que se expande
y tiene una fuerza explosiva
de una candela de dinamita
y provoca una onda expansiva,
cuyas llamas pueden alcanzar
los cien metros a la redonda”,
ilustra.
Eso pudo pasar en el
caso del siniestro de
1970, donde falleció
Denis Navas, hijo de Santiago.
La estructura de madera
de las casas y el sistema
eléctrico de las
mismas, aceleraron la
expansión del fuego.
En total se destruyeron
cuatro manzanas.
EL HURACÁN
JUANA
Bluefields ha sido azotado
por una serie de huracanes,
pero el más fuerte
y destructivo de todos
ellos fue, sin duda, el
Juana o Joan, en inglés.
Según Pedro Oporta,
jefe de la Defensa Civil
en 1988, casi toda la
ciudad fue arrasada. “Se
podían contar las
casas que quedaron en
pie”, dijo.
“No hubo muchas
víctimas, sólo
26 muertos en toda la
región. Esto pasó
porque nos habíamos
preparado para el evento
y, tanto en la ciudad
como en El Bluff, evacuamos
mil 500 personas”,
dijo Oporta.
La impresión al
día siguiente del
paso del huracán
es que aquello parecía
Hiroshima, luego de la
bomba atómica.
Una ciudad en ruinas había
quedado.
DISEÑO
ORIGINAL
El arquitecto Daniel
González valoró
que lo más afectado
por el huracán
Juana en la arquitectura
de Bluefields fue su estructura.
Las casas ahora pasaron
a ser de concreto, aunque
el diseño original,
fundamentalmente estadounidense
y no inglés como
muchos creen, no cambió. |